La Fundació fue constituida el 20 de julio de 1992, por iniciativa de la Asociación de Familiares
de Enfermos Mentals que, desde 1987, tutelaba personas con enfermedad mental incapacitadas por sentencia judicial,
a instancias de Fiscalía. La creación de la fundación respondió a la necesidad que la Asociación tenía
de dotarse de un instrumento social y jurídico, especializado en la tutela de las personas que padecen
una enfermedad mental, para hacerse cargo de los "sin familia y sin medios" y que permitiese, así,
conseguir recursos para este colectivo. Al mismo tiempo era una manera de asegurar la asistencia al
enfermo cuando le faltase la familia. El 11 de enero de 1993 la Conselleria de Justicia de la
Generalitat de Cataluña resolvió inscribir la Fundació Malalts Mentals de Catalunya en el Registro
de Fundacions, con el número 646.